Alfonso doce, el rey de la república


Este fin de semana he visto la tele menos de lo habitual. Aún así, creo haber estado en los momentos más cruciales televisivamente hablando (parada de Hamilton incluida). Y parece que la monarquía, en general, sigue dando mucho juego televisivo.

El sábado por la noche, Ansón demostró ser el mejor soldado del rey, con el que no se atreve ni el atiza-prinzesas de Peñafiel,que en esta ocasión apareció en el programa escondido detrás de una conversación telefónica, por si resultaba ser él el atizado. Solo una inocente pregunta de la más inocente hija-de-periodista Terelu pareció importunarle. Pero no se ataron cabos, y F. González por un lado, y el monarca por otro, salieron reforzados de la embestida, aunque descabalgado uno, y a lomos del caballo el otro. De refilón, salió peor el pretendiente al trono 'para cuando abdique el rey', si es que por entonces alguna aspiración retiene por ascender a trono alguno.

Aún con todo, el domingo por la noche comprendí que había monarquía para rato en nuestro país. Ni los servicios de inteligencia españoles habrían podido urdir un plan mejor para la eliminación de la memoria histórica. Sucedió en un programa que no había visto nunca, '¿Sabes más que un niño deprimaria?', donde varios adolescentes, entre ellos algún famoso, se prestan a hacer el ridículo ante las cámaras poniendo de manifiesto sus lagunas cognoscitivas.

Una de las ‘difíciles’ preguntas se refería al monarca que reinaba ‘durante’ la segunda república (española, por si quedaba alguna duda). La concursante, pertrechada en un traje panteril de curvas imposibles, eso sí, dubitaba, aunque estaba casi segura de que se trataba de Alfonso XII (in memoriam, cabría suponer). Aún así, fue salvada por el 'niño espabilado' de turno, de esos que tan poco abundan en las aulas de hoy en día, al contestar: ‘nadie’.

La respuesta aclaró repentinamente los conocimientos históricos de  la concursante: ‘claro, nadie, porque sólo ha habido una república en España, la primera’.

Digo yo, que si sólo hubiera habido una no habría hecho falta numerarla, pero los nervios del momento le impidieron concluir tal obviedad. Y es que, claro está, aún con la república, tiene que haber algún rey reinando, son los designios de nuestra historia común, por lógica aplastante.

El rey y sus descendientes pueden estar seguros de que con este nivel cultural de la plebe sobre la que reinan tienen asegurado el puesto, incluso república mediante; llegado el caso siguen reinando y santas pascuas, que aquí no vamos a poner reparos en esas nimiedades (y es que a los franco también se les ha respetado a pesar del cambio de régimen, oiga). Otra cosa es que vayan a pasar a la historia, eso es otro cantar. Claro que, visto lo visto, para lo que les va a servir, mejor disfrutar el momento presente.

Al oir a la concursante, estuve a punto de soltar una irreprimible carcajada, seguro que era lo que pretendía el guionista del concurso, pero me entraron unas terribles ganas de llorar. ¡Luego nos quejaremos del nivel de productividad, pero mientras hay que enaltecer lo ‘burros’ y ‘lerdos’ que somos, biólogas operadas y toreros cañís incluidos¡¡ Qué país¡

PD: en un momento de zapping, pasé por el programa que tiene el Segura en la Sexta y la monarquía seguía dando juego (o eso pretendían) a los guionistas graciosotes (o eso creen) de ese caradura calvo con chistes malos sobre osos rumanos dados a la bebida (es que me parto de la risa). ¡Jesús¡, la asignación se queda aún demasiado pequeña, ¡para lo que tienen que soportar¡

Amunt Valencia?

Sin que sirva de precedente, voy a hablar de fútbol.

Anonadado estoy todavía, y no debería, del zarpazo que se ha dado hoy en el club de fútbol del 'viejo' Mestalla. Separar a Cañizares y a Albelda de la disciplina del club, el santo y seña de la ciudad y de todo el valencianismo. Pero sobre todo, me ha sorpendido la forma, las formas, o mejor, la falta de ellas. Y claro está, el castillo de fuegos artificiales que se ha montado a continuación. La que se ha armado. Hostias a capazo lleno están lloviendo. Y más que van a llover. Sin rumbo el equipo. Su auténtica idiosincrasia. Y la vendetta en el más puro estilo valenciano, por detrás y a escondidas, el mecanismo de actuación de sus dirigentes. Y desde fuera echando leña al fuego. Madrid frotándose las manos porque con este panorama la UEFA no nos elige para la final de la Champions ni de coña. Y Londres y Munich respirando. Soler dando la callada por respuesta. Por prescripción médica. Koeman en su papel de infiltrado culé en la acequia de Mestalla, acompañado por el superdotado entrenador Bakero, que se lo pregunten a los aficionados de 'la Real'. Y los buques insignia a freir espárragos. Sobre todo Albelda. No se lo merece. Es injusto. Albelda siempre fue de cara. Siempre ha dado la cara. Es un tipo valiente. Té un parell de collons. Y Ortí suspirando por que la afición lo aclame.  Paciencia Jaume, que a todo cerdo le llega su San Martín.  El fútbol ya no es lo que era, dinero mediante. Aunque los Sanbenitos de los clubes siguen siendo los que eran. Que nos pillen confesados. Y de ir a malas en Irún la frontera queda a unos quilómetros. Siempre podremos pedir asilo en Francia. Venge Geperudeta, obra el milagro.

Habemus Pantojam


Alquilo aparato reproductor de televisión con tdt y disco duro integrado, con la grabación de todos los momentos estelares de la Pantoja desde sus inicios hasta la fecha, incluyendo persecución hasta la entrada en la cárcel. Se incluye en exclusiva un vídeo de una compañera de celda en la que se ve a la tonadillera haciéndose los callos de los pies sentada sobre la litera.

Con lo que saque del alquiler voy a comprar unas acciones de Telecinco, que con la que está cayendo va a reforzar su 'cobertura' a 28 horas al día, forzando a la superviviente Heroína, a retornar a los platós a agitar su melena descompuesta por el salitre de las playas de Honduras.

Y mientras seguimos aborregándonos ante las escenas 'tomatiles' -todos a la cárcel, debería ser el lema-, con lo que me saque de la venta de las acciones voy a poner un puesto de charcutería a la entrada de la cárcel, que allí últimamente los chorizos venden muy bien.

Claro que me da por pensar que las buenas viandas siguen todavía pastando -acumulando 'pasta'- libres por el prado y que esto es sólo una imagen de mercadotecnia para dar a entender al populacho que nadie está libre del peso de la ley, que aprieta pero no ahoga.

Menos mal que el juez se ha dado prisa en dictar el auto de procesamiento de la tonadillera al miércoles, porque sino le llega a chafar las exclusivas a la mismísima monarquía saliendo de la clínica, y de paso, no se lo habría puesto tan 'a huevo' con perdón, al presi del gobierno: así se las ponían a Fernando VII y recuerden como acabó. Claro que aqui el que se juega los ascensos es el juez (camino de deslumbrar al mismísimo Garzón, aunque parece más discreto), así que hay que atinar la fecha elegida para las acciones de mayor repercusión mediática.

Ahora que lo pienso: ¿con qué abrirá mañana su portada 'Donde Estás Corazón'? Con la imagen amable de la infanta, o con la triste y desgarradora entrada de isabelita en la cárcel. Se avecina un duelo de titanes. Eso pasa por querer hablar de las cacerías en días de descanso.

Solidaridad envidiosa y despilfarro


Acabo de leer esta noticia sobre la que acepto comentarios.
En otro momento pongo los míos -

http://www.lasprovincias.es/valencia/prensa/20070509/cvalenciana/cataluna-presiona-para-valencia_20070509.html

Pasión por el tenis


He leído en diferentes medios de comunicación el desplante de ayer de todo un Presidente de la Generalitat Valenciana, máximo representante institucional del Estado en nuestras tierras, a la celebración institucional del 25 d'abril, fecha en la que se 'conmemora' la Batalla de Almansa y la consiguiente pérdida dels Furs de Valencia y de la capacidad normativa por parte de las instituciones propiamente valencianas que organizaban les Corts Valencianes.

Se critica que una batalla perdida pueda ser motivo de celebración.  Se celebran las victorias, alegan. Pero el 25 de abril no se celebra, sino que se conmemora. Se recuerda una derrota por sus implicaciones, no por las ansias de volver al pasado, sino para reclamar las aspiraciones hacia el futuro de nuestra convivencia como pueblo, de nuestra identidad, de nuestra particular forma de ver las cosas y organizarnos, de reclamar mayor poder de decisión, recordando aquél que tuvimos en un momento histórico, aunque no precisamente añorándolo o reclamándolo.

No veo mal la conmemoración de las derrotas si sirven como revulsivo. Y no me vale que en España no celebremos Trafalgar. Fíjese en los catalanes y su 11 de setembre cabría añadir...

Lo bien cierto es que el desplante tiene ya de por sí méritos para ser comentado. Si no fuera, porque además, ayer coincidían dos 'circunstancias' añadidas significativas: la de ser el 300 aniversario de la Batalla en 1707, que no pasa todos los días, y además por celebrarse, ese sí debiera celebrarse, el primer aniversario del 'nuevo' Estatuto de Autonomía valenciano, el que con tan ahínco defendió y por el que mostró su orgullo en su día el presidente, al permitirnos ponernos a la cabeza estatal en materia de autogobierno.

Tamaño despropósito sólo resulta comparable con el desplante de Felipe de Borbón a sus padres en la celebración del Dia Nacional, Dia de las Fuerzas Armadas y Dia del Desfile y por tanto de obligada presencia pública de hace unos cuantos años, en el que prefirió 'escaparse' a Nueva York con la su novia entonces, la profesional princesa Letizia.

Sobre todo porque además se ha publicado que el presidente valenciano, nuestro presidente, declinó su presencia en el acto institucional para poder jugar un partido de tenis porque tenía pista reservada. Y es que, a lo que parece, últimamente al presidente le gusta mucho ir tocando las pelotas....

Derecho a la información


La pluralidad democrática consagró la diversidad de medios y canales de información en nuestro país. El derecho a la información se formuló como uno de los pilares básicos de la sociedad plural, libre y autoorganizada.

Sin embargo, los medios de comunicación (públicos y privados) no escapan a los vientos que corren en los tiempos modernos. Los periódicos y cadenas privadas han sucumbido a la globalización y a la necesidad de 'integrarse' en grandes mass media, en grupos multinacionales con importantes vinculaciones con los grandes resortes de poder. La información al servicio de los propios intereses, los periodistas y los medios de comunicación convertidos en la propia noticia, el autobombo como noticia, la proyección de las figuras mediáticas como auténticos gurús, todo forma parte del espectáculo en el que se ha convertido ese derecho a la información, y que sólo encuentra vías de reconducción con un palabrejo inventado por ellos mismos: autorregulación de contenidos.

Peores trazas encontramos si nos arrimamos a los 'medios públicos'. Estos se convierten en la voz del amo, el periodista ya no es sólo un mercader, es un simple y sencillo altavoz de resonancia, los medios de comunicación 'a disposición' del poltronero, a modo de absurdos y nada convincentes aparatos de propaganda. Todo (el dinero público) al servicio de la causa.

Ante esta vorágine predadora, internet aparece como la gran (¿y única?) alternativa, mientras google y sus competidores no lo impidan. Los blogs, los chats, los foros, los vídeos colgados en la red se han convertido en auténtica y real alternativa para informarse 'de primera mano'. Ya no es necesario que nos lo cuente un tercero -y siempre el mismo-. Recientes tragedias y desgracias constatan como los canales de internet sirven mejor información 'fresca' que la que pueden obtener los periodistas, e incluso los periódicos remiten a esas 'fuentes' en Internet para proyectar la 'noticia' por sus canales.

Perplejo -y sorprendido- me quedo ante el anuncio de grandes periódicos como El País, proponiéndonos a los lectores, conviértete en periodista tú mismo, cuéntanos la noticia de primera mano. ¿Qué está pasando? ¿Es necesaria todavía la profesión de periodista?

La 'edición' de El Mundo

Últimamente se ha puesto de moda la 'posibilidad' ofrecida por los periódicos digitales a sus lectores de insertar comentarios a la noticia.

En esto hay que reconocer que, al menos en España, El País, lleva la delantera a otros periódicos, puesto que no sólo tiene blogs con comentarios (con pocos comentarios, relativamente), sino que también permite la posibilidad de comentar todas y cada una de las noticias, y aparte tiene una sección de 'Yo Periodista' donde los lectores pueden mandar las noticias que les parecen curiosas, así como crear sus proprios blogs dentro de la página del periódico.

El Mundo le va a la zaga. Aunque los comentarios a sus blogs personales son en cuantía más considerables no permite el comentario en todas y cada una de las noticias y, además, los comentarios a los blogs, tienen un 'peculiar' sistema de edición, por el que 'filtran', modifican o eliminan determinados posts enviados por sus lectores, con la consiguiente queja de los mismos por no saber los criterios seguidos por el periódico para mantener o eliminar dichos comentarios. Confieso que no es el primer diario que sigue ese criterio de 'editar' los mensajes, puesto que muchos otros periódicos también lo siguen en su sección de foros, y en eso los periódicos vascos son especialistas en retrasar, anular, modificar o eliminar determinados comentarios 'inapropiados'.

Evidentemente, la empresa que publica un determinado comentario es responsable de su difusión; de ahí que entienda ese criterio de edición. Aunque de ser así, no se comprende el trato distinto que sufren algunos comentaristas frente a otros.

Hoy sin ir más lejos, mi admirado Albéniz, JPDA publica en su blog sobre televisión 'El Descodificador' un bien escrito comentario con críticas al programa 'Está pasando' de Telecinco, y sobre todo a su presentador. Hasta las 11.30 del mediodía no se había publicado ningún comentario de los lectores, y después he notado como el número de los mismos había descendido drásticamente respecto al de días anteriores.
No sé cuál es la razón, pero sí puedo decir que mi comentario no ha sido publicado. Puedo entender que pueda herir la susceptibilidad de alguien, pero no es ni la mitad de ofensivo que el que el señor Albéniz dirige al presentador del programa arriba mencionado.

He decidido transcribir aquí el comentario que esta mañana he enviado a El Mundo, para que vosotros mismos comparéis.

"Pedro J, ve firmando la chequera que JPDA se ha puesto a cacarear las bondades de tu físico.

JPDA, has descubierto la esencia de la noticia periodística,porque ha sido mentar la escultórica planta de Pedro J (alopecias aparte) y colocarte en la cabecera de la edición digital de El Mundo.

'Está pasando' que el autobombo es la mejor manera de promoción que se conoce, y en su defecto la crítica del contrario; que se hable mal pero que se hable, aunque sea a costa de apretujar los huevos del presentador con unos tirantes de goma elástica.

Esta técnica del sufrimiento corporal para lograr ser noticia en 'prime time' ya la consiguieron otros antaño, de ahí que no me extraña que telechinqüe, una cadena televisiva neocón, burda y sin escrúpulos, utilice las 'presiones sexuales' para mantenerse en vilo. Pero no es la primera vez:¿recuerda usted aquel famoso corpiño amarrado al cuerpo con cordones tirantes que hacían regurgitar los voluptuosos senos de aquel famoso 'figurín'?"


Información libre y libertad de información


Hubo un tiempo en España donde información y libertad iban cogidos de la mano. Las ansias de libertad reclamaban el acceso a una información veraz y contrastada y por ello la libertad de prensa constituía un pilar fundamental a alcanzar. Pero la libertad de prensa se unió con la libertad de empresa, y la libertad de empresa con la necesidad de obtener beneficios, y la necesidad de obtener beneficios con los pactos de amigos, de silencio, de presión, de confabulación y de conspiración, con la necesidad de hacerse más grande, de dominar, de ejercer poder, ese ‘cuarto poder’ no reconocido institucionalmente pero existente.

Y la libertad de información se tornó libertad de mentir, libertad para manipular y libertad para difamar y ofender. Todo valía con ser el primero en ‘informar’, con cazar la ‘exclusiva’, inventando la historia si fuere preciso. La opinión pública aparecía desconcertada, y posteriormente reacia frente a los medios. Los medios no informaban, sino que inspiraban, formaban, dirigían y encauzaban. Sin el mínimo respeto a la verdad que debía regir su ética profesional y a la propia sociedad a la que servían.

Los integrantes de la sociedad, que también habían avanzado lo suyo, desconfiaban y confirmaban que, en sabiendo de un tema, nada como verificar como los medios de comunicación lo distorsionaban hasta evitar cualquier parecido con la realidad. La instrumentalización de los medios al servicio del poder, de los diferentes poderes, había derrumbado todas aquellas aspiraciones de información, aquellas ansias de veracidad, aquellos anhelos de libertad; pero sobre todo había destruido la credibilidad de un montón de profesionales que no podían seguir amparándose en la ‘ética periodística’ para justificar sus devaneos con el poder, su tergiversación, su lucha en la arena política cuerpo a cuerpo con el oponente, su defensa de las parcelas de lectores adquiridas, como predio en usucapión.

Pero sólo los más inteligentes entre los medios descubrieron el poder de la sociedad, de los lectores, de los televidentes, de los oyentes. Tenían criterio, y no siempre resultaba posible su manipulación. Sólo aquellos que respetaron y les reconocieron su posición central salieron victoriosos de la guerra. Los demás fueron reconvertidos en gabinetes de imagen, centrales de ventas, asesorías o simples imprentas y talleres de composición de páginas web. Porque Internet había dado voz a la gente, podía expresarse, contar su propia historia, servir su información, proponer su propia perspectiva. El juego era más complejo, porque estaba abierto a más jugadores, y las reglas habían quedado eliminadas. Los periodistas ya no eran necesarios. Todos podíamos informar de lo que pasa a nuestro alrededor. Sólo la red podía devorar a la multitud de arañas que la poblaban.

El Desafío de Iberdrola

En el día de ayer, hubo una explosión en una subestación eléctrica de Valencia, en el barrio de Patraix.
Los vecinos habían denunciado los peligros de la subestación durante meses y había solicitado el traslado de la subestación a un lugar qu eno corriera peligro. Las autoridades y la empresa habían rechazado las propuestas. Muchos medios de comunicación habían silenciado la reivindicación.
Ha tenido que pasar la explosión de ayer para que los políticos reaccionen, se solicite el cierre de la planta, se pongan en marcha mecanismos de seguridad, se replanteen los acuerdos e incluso algunos medios de comunicación se hagan eco.
Hasta la fecha, lo que importaba era no fastidiar a la empresa, que bastante hace con dar apoyo a nuestro barco desafiante, prioridad política, social y económica donde las haya.
Una empresa puede hacer publicidad, pero debería dedicar sus principales esfuerzos a aquello que sabe hacer: prestar servicios a los clientes de la forma más eficiente posible. Un político puede dedicarse a la propaganda, sobre todo en campaña electoral, pero debería dedicar sus principales esfuerzos a aquello por lo que se le vota: atender las demandas de todos los ciudadanos y no sólo defender a los intocables.

El auténtico Desafío es ese.

Titulares (y suplentes)


Hoy, al salir a la calle, he notado un ambiente diferente. La gente está tensa, expectante, con ganas. Se nota, se siente, hay muchas preguntas para el presidente. Muchos ciudadanos se encuentran en proceso de reflexión. ¿Cual sería la pregunta de su vida? Sí, sí, esa, la que le formularía al presidente y que permitiría su mayor gloria, UN TITULAR PERIODÍSTICO, como ¿cuánto cuesta un café, sabe vd. responderme?, que no saben sacarle ni afamados y sesudos periodistas, de los de verdad, incluso directores de informativos.

Me comenta la dependiente que atiende el puesto de verduras que la gente anda preguntando como loca en las últimas semanas el precio del kilo de patatas, de cebollas, de sal, de azúcar, de la barra de pan, del cuarto y mitad de  ternera (de la buena y de la regular). Claro que otros comerciantes del mercado andan un poco preocupados: nadie pregunta por el precio de los percebes, ni por la achicoria, ni por el te verde, y eso, al final, se nota en las ventas.

Me cuentan que una vez el sr. Reagan, a la sazón presidente americano, inquirió a una cajera para qué servía aquel cuadradito en la cinta transportadora de los alimentos. Es un lector de código de barras, le comentó la dependienta, que alcanzó su minuto y su TITULAR de gloria al encabezar las noticias de los más prestigiosos rotativos norteamericanos.

En España, esta ambición está todavía penetrando en las mentes de la gente, y nunca se lo reconoceremos de forma suficiente al sr. Milà. Mayormente, aquí se prefiere ser portada del Interviú, sobre todo porque las 'buenas razones' que uno o una atesora, siempre quedan para la posteridad.

Y mientras tanto, los asesores del sr. Rajoy andan como locos buscando en la Wikipedia y en estadísticas varias, las respuestas a las preguntas más grotescas que pongan de manifiesto la fiabilidad de sus conocimientos y su 'cercanía' con la gente, 'coño'. Tendremos a un Rajoy de andar por casa, me lo estoy viendo, amable, sincero, contundente, y espero que nada crispado ni crítico en desmesura con el Gobierno. Veremos al Rajoy de la vuelta ciclista, no al del Parlamento. Y si no al tiempo.

La lástima de todos estos programas y experimentos periodístico-sociológicos es que ponen al político al pie de la calle, sí, reflotan los ingresos de las empresas y entidades de comunicación, también, pero de poco sirven para redireccionar el rumbo político que está marcado de forma inamovible. La gente normal (como yo y como usted que me lee) sigue teniendo que hacer horas extras (y que duren) para poder llegar a fin de mes y pagar la hipoteca, a pesar de ser jóvenes sobradamente preparados, saber leer entre líneas en los periódicos y tener un puñado de preguntas con las que alcanzar nuestro particular -y único- minuto de gloria en los medios.

El acceso a la vivienda

Permítanme que hoy escriba sobre el acceso a la vivienda.
Se están celebrando una serie de movilizaciones por toda España reclamando una vivienda digna.
Sabiendo como está el precio de la vivienda (nueva, usada, en plano y por construir) en España, cualquier recién aterrizado en nuestro país diría que estas movilizaciones debieran ser multitudinarias, en consideración a la relevancia y a sus efectos.
La carestía de la vivienda y todo lo que ello comporta está repercutiendo, y más que va a repercutir sobre nuestro discutible 'elevado' nivel de vida. Mucha gente no puede acceder a una vivienda suya, en propiedad o en alquiler. Muchos otros no pueden pagarla, con lo que retrasan su emancipación y los problemas colaterales que ello genera. Gran parte del resto ha accedido a la vivienda hipotecando su vida, su presente y su futuro, y empieza a notar que la subida de tipos aprieta y puede llegar a ahogar. Otra parte del resto piensa que es bueno que la vivienda suba, porque también lo hace la suya, pero no se dan cuenta que siguen necesitando de una inversión más elevada para adquirir una nueva en mejores condiciones. Sólo una ínfima parte del resto ha conseguido montarse en la generación de beneficios a costa de la inversión en vivienda y gracias al encarecimiento exhorbitado de los precios en la última década.  Una franca minoría está sacando un enorme beneficio de la situación, o ya lo ha sacado y ha puesto tierra de por medio, viendo la que se avecina... Y mientras la bolsa comienza a mostrar sus primeros vaivenes, multimillonarios que pasan a ser cienmillonarios, la burbuja que parece desinflarse, ... pero el precio de la vivienda que sigue sin bajar, el acceso sigue estando igual o peor que siempre, el empobrecimiento absoluto de nuestra economía familiar sigue resintiéndose.
¿Y qué hacen los partidos políticos, las instituciones, los entes públicos o los agentes sociales? ¿Pueden hacer algo?
Parecería que los partidos políticos debieran participar en la movilización ciudadana, alentarla, intentar sacar partido electoral a lo sumo. Nada más lejos de la realidad. Repasando los programas electorales de los principales contrincantes políticos, en ellos sólo se atisban promesas pasadas e incumplidas, apoyos fiscales de reputada eficacia y mucha publicidad vacua y sin contenido. Nada. Miseria absoluta. Lo que permite a los partidos verdaderamente marginales apropiarse del espacio y ocupar con sus pancartas la movilización espontánea de parte de la sociedad. Los partidos políticos miran para otro lado, y dedican sus esfuerzos a movilizar al personal con otras consignas, y dedican sus esfuerzos a ondear otras banderas. El bienestar de la gente parece preocuparles bien poco.¿es que no se puede hacer nada? ¿o no están convencidos de querer hacer algo?
Y mientras asistimos a esta importante crisis y separación entre los partidos y la sociedad, ¿qué hacen los particulares?
Si nos atenemos a las estadísticas y a la presencia en las movilizaciones, diríase que bien poco hasta la fecha. Armarse de paciencia a lo sumo o apretarse el cinturón. Sin nadie que les llame a arrebato, los españolitos prefieren un buen partido de fútbol en el bar de la esquina, o tomarse unas cañas antes de presionar, exigir, reclamar lo que les pertenece. Aunque bien podría concluirse que, en atención a la respuesta ciudadana, el problema no existe en la realidad. ¿Habrá que hacerse más fuertes en la reclamación? En Francia ya han conseguido derribar algunos muros infranqueables ¿Lo conseguiremos aquí?

Campañas electorales

Estamos en campaña electoral.
Esto no debiera ser noticia, lo raro es que no estemos en campaña electoral, en alguna de las muchas de ellas. Siempre estamos en campaña, en precampaña, o en postcampaña enlazada con la siguiente precampaña. Los almacenes de los entes públicos llenos a rebosar de cinta inauguradora y tijeras. Los 'extras' que actúan de acompañantes en las inauguraciones haciendo horas extras pagadas como normales para poder sufragar la subida de tipos de su hipoteca. Zanjas tapadas y vueltas a descubrir, edificios inhabitables puestos al servicio y atención al ciudadano por unas horas, mientras los políticos y su séquito contemplan lo magnánimos que han sido con sus votantes.
En otro post criticaba los enormes gastos de publicidad y promoción. Si a esos les añadimos los costes de inauguración y presentación de resultados, se nos va ya gran parte del presupuesto público. Recuerdo todavía la inauguración de las primeras traviesas en un campo de naranjos hace unos años, del futuro (que sigue siéndolo) AVE Madrid-Comunidad Valenciana. Los gastos especiales ascendieron a millones de euros (sin descontar las horas de escaqueo de los funcionarios que 'tuvieron' que asistir al acto). Y todo se desmontó al día siguiente. Nunca más se supo de la segunda traviesa. Sólo era un marco ideal para la inauguración. Otro día hablaré de los gastos de representación. Aunque qué mayor representación que una inauguración en un marco incomparable: el teatro de la vida.
Nos toman por tontos. Pero un día de estos nos salimos con la nuestra y no les votamos. Lo tendrían merecido. Claro que antes habríamos de encontrar un mecanismo de representatividad alternativo. Espero que exista. Se admiten sugerencias.

Regina Otaola

Quería dar desde aquí un sentido tributo a la valentía y determinación de esta señora, alcaldesa de Lizartza.

Por si muchos de ustedes no lo saben, Regina Otaola es la nueva y recién elegida alcaldesa de Lizartza.

En un país democrático esto no debiera ser objeto de noticia, a no ser por alguna curiosidad de la elegida o del pueblo en el que ha sido elegida. Desgraciadamente, Regina no es noticia por una simple 'curiosidad'. Si alguien ha visto las noticias como yo, seguramente, se habrá sorprendido e incluso asustado por ver cómo se increpaba, cómo debía ir escoltada la edil/futura alcaldesa de camino al ayuntamiento y a su salida el día en que ha sido nombrada máxime representante de la corporación local.

Queda bastante camino para lograr la 'normalización democrática' en el País Vasco. Oyendo a uno de los asistentes clamar por el robo que había sufrido, podría pensarse que ha habido 'pucherazo'. Pero nada más lejos de la realidad. El 'candidato' más votado, era un candidato que no respetaba la legalidad, y que pertenece a una estructura que las autoridades judiciales han considerado relacionadas directamente con la banda terrorista eta. Desgraciadamente para mucha gente, el terrorismo todavía sigue siendo una de las principales preocupaciones en sus vidas, por las que temen, sufren e imploran respeto cada día. Debemos mantenernos firme por hacer respetar la idea de pluralidad y tolerancia por el vecino y por sus ideas. Las ideas en un estado democrático no se defienden con las pistolas y con las amenazas, los chantajes y los impuestos revolucionarios. Quien no sepa entender esta idea básica debe reconsiderar su posición.

Quiero desearle desde aquí a esa mujer valiente todo el éxito posible y mostrar mi total apoyo en su firme decisión de luchar por un espacio de libertad y tolerancia. Verla caminar serena, decidida, esta mañana en televisión me ha llenado de valentía propia. Los ideales son posibles, y para ello no es necesario empuñar ningún arma. ¡Qué buena lección para aquellos que han intentado detenerla sin conseguirlo¡

¡Ánimo Regina¡

Tele-Realidad



La tele-realidad es la tele que sufrimos dia a dia. Pretenden retratar la realidad, pero no creo que describa al país donde se emite, DESCRIBE A LOS PERIODISTAS QUE LA REALIZAN Y A LOS DIRECTORES QUE LA MANEJAN. El periodismo es lo que tiene, intenta TRANSMITIR una imagen de la sociedad, siempre la que le interesa.

Muchos de los programas que se emiten (casi todos ya incluyen elementos de colorín) presumen de ser progres y son auténticos retrogrados (hormigas, tomates, corazones, lados y semanas), planteando cuestiones que hace tiempo la sociedad ha superado: que si adulterios, que si hijos extramatrimoniales, que si homosexualidades, que si dobles parejas, que si va de putas, que si toma droga,...y asi infinitésimamente.

En el fondo me da a mi que todo es un problema de EXCESO DE OFERTA. Demasiadas televisiones para tan poco que contar y para tan poco tiempo como tenemos para entretenernos (para informarnos y divertirnos hace tiempo que buscamos otras alternativas). La tele solo se salva por los escasos salarios de los españoles, que les impiden optar por otras formas de ocio más caras.

Y yo de los toros paso, como tantos españoles. No me interesan, por dos motivos: me repele el maltrato que sufren los animales y me resulta vomitivo que me intenten identificar nacionalmente con dicha masacre.

Buenas mañanas.

http://zurbandiego.blogspot.es

El despilfarro del dinero público

Me ha sorprendido el editorial de El País de hoy. De repente un medio de comunicación se preocupa y critica que los entes públicos despilfarren el dinero público en gastos promocionales, a pesar de que hay una ley aprobada que sirve para bien poco, pues ya se sabía de la incompetencia del Estado y de la Comisión Creada para controlar el gasto institucional de otros entes públicos. Lo que ocurre es que con tanta propaganda, uno de los sectores más beneficiados es el de los medios de comunicación, y ya se sabe, perro alimentado no muerde. Así que hoy al desayunarme con la noticia, me he quedado de piedra.
¿Empieza a picar ya el boicot del PP? ¿Por qué ahora este editorial, cuando hace tiempo que se sabe del despilfarro del gasto público?
Mira por donde, no hay mal que por bien no venga.
¿Para cuando empezará el País a revisar todas aquellas leyes-anuncio, o leyes-propaganda en sí mismas, que no sirven sino que para engordar el Aranzadi Legislación en versión papel?

El circo de la desesperación

Hace dos días leí una carta al director de El País muy interesante de una señora de Gerona en torno al caso de la desaparición de la 'famosa' niña británica 'desaparecida' en Portugal y el revuelo mediático ocasionado.

El circo mediático no se ha generado por la niña desaparecida, sino que lo han montado concienzudamente los numerosos e influyentes asesores y contactos que tienen los Makán (o como se escriba su apellido en su pérfida lengua) que han organizado, alentado y preparado este bluf-boomerang informativo. Si no fuera por esos contactos en las más altas instancias no se sabría hasta en los confines de la Tierra y parte del extrarradio que esa niña había desaparecido, ni mucho menos la tortilla se les habría vuelto en contra de los que la generaron o la incitaron con el revuelo ocasionado pòr la aparición de nuevos y sospechosos indicios.

En España y en muchos otros países al espectáculo ofrecido se le ha dado rango de noticia de primer orden. Y sin embargo, desgraciadamente, en España y en fechas similares, tuvimos la desaparición de un niño canario, Yeremi, creo recordar se llamaba, que no tuvo ni la mitad de atención, fue postergado incluso por los programas basura, y ni tan siquiera losr  presentantes gubernamentales españoles les concedieron un 'abrazamanos'. Y ahí siguen. Sumidos en la desesperación.

Eso me reafirma en que la 'igualdad del ser humano' es una panoplia que queda muy bien en nuestra Constitución, que se atreve incluso a proclamar la aspiración a la igualdad real (art. 9.2), y que incluso es alardeada por todos los partidos y creencias políticas.
 
¡Qué tremenda mentira¡ Tanto tienes tanto vales, o tanto tienen tus padres, tanta atención merece tu vida.

Muy desgraciadamente esto es así, sobre todo para Yeremi y familiares.

Los periodistas serios  (también ellos, por mucho que se diga) también se apuntan a los circos mediáticos, así como los jueces, fiscales, investigadores, policías, políticos, asesores y demás meretrices (favores mediante o sin ellos a primeravista). Si no tienes nada que ofrecer, poco te van a dar. Y si se vive rodeado de basura, aunque dignamente, sólo puede aspirarse a que la telebasura se acerque a tu vida: incluso con un poco de suerte y hasta de agradecimiento, aunque sea a base de mandar sms a precios de escándalo y arruinarte la dignidad.

La otra reflexión que quería hacer es el bochornoso espectáculo que están ofreciendo las prensas del Reino Unido y Portugal, atacándose, machacándose y entrando en una guerra mediática como si de un partido de fútbol se tratara, metiendo el dedo en la llaga del otro.

¿A eso, precisamente, es a lo que se le llama periodismo serio y de altura? De altura, probablemente, sí, pero más que serio dan ganas de echar a correr.

El Valenciano a Eurovisión


Esta noticia le va a encantar a nuestro queridísimo presidente de la cheneralitat, el señor Camp(o)s.

Andorra va a participar este año en Eurovisión con una canción en VALENCIANO. Sí, sí, lo que oyen. Y lo que pueden ver en http://www.eurovision.tv .He revisado las estrofas y está cantada en lengua valenciana, mismamente.

De tanto valencianismo que presume todavía el Molt Honorable no lo he visto apoyar con un móvil en la mano ante sus acólitos valencianistas para que den sus votos y Andorra pase a la gran final y pueda escucharse, finalmente, en la final de Eurovisión, nuestro maravilloso idoma valenciano.

Y además ahora la canción le vendría al pelo para su campaña electoral, pues se titula 'Salvem el Món' (salvemos el mundo), y lo canta ANONYMOUS (eso es lo peor, porque alguien lo podría confundir con Carmen Alborch que está eso, en el anonimato de C9).

Eso pasa por estar en misa y repicar a la vez, por predicar lo que no se siente.

Los entendedores habrán adivinado el truco. Los chicos cantan en catalán oriental, andorrà, lleidatà o valencià, pero me apuesto cuatro birras a que el Molt Honorable no es capaz de verificar dos diferencias con el escaso valenciano que el gasta en sus discursos de valencianismo. Y es que, para los que no sean duchos en la materia, SE TRATA DE LA MISMA LENGUA.

¡¡Aúpa Andorra¡¡

El limbo monárquico


Durante bastante tiempo, la monarquía española (sería mejor decir, los monarcas, descendientes, parientes y adláteres) ha vivido en una especie de limbo informativo. Estaban más allá del bien y del mal.

El respeto por la importante función que debían desempeñar en la consolidación del sistema democrático en nuestro país, y porqué no decirlo, la necesidad de legitimar el propio régimen monárquico en un marco democrático aconsejaba un cierto velo periodístico que los alejara de tabloides, sensacionalismos, cuchicheos, dimes y diretes. Porqué no decirlo también, su empeño y voluntad en la defensa a ultranza del sistema democrático y de sus valores frente a los ataques contra el propio sistema, tanto internos como externos, les hicieron merecedores con creces de dicho tratamiento. Con ello, consiguieron envolverse únicamente de papel couché y de una vida cómoda y a su medida, alejados del mundanal ruido periodístico.

Considero, sin embargo, que dicho reconocimiento no empece a que se exija a la institución y a sus portadores un cierto rigor y delicadeza de miras en determinados gestos y actitudes que mantienen en su vida privada pero con trascendencia pública. Sus apariciones, comportamientos y decisiones afectan y tienen una trascendencia mayor de la que pretenden tener, por muy personal y privada que pueda parecer.

De todos es conocido (o de casi todos) el régimen de privilegios, prebendas y ventajas (limitados, pero privilegios al fin y al cabo) de que disfrutan los miembros de la familia del monarca. Me parece en cierto modo normal, en atención al puesto y responsabilidad pública que ocupan. Sólo faltaría que tuvieran problemas para llegar a fin de mes. No creo que disfrutar de dicho régimen especial de reconocimiento de determinadas ventajas pueda ser criticable en sí, sobre todo por parte de aquellos que intentan atacar la monarquía por la base para reclamar un estado republicano: también disfrutaría de dichos privilegios, o mayores, un presidente de la república, que además sería inexperto en estas lides, no habría sido formado para desempeñar el cargo, y probablemente resultara más caro a la larga. Confieso no tener una clara preferencia por un sistema u otro: creo que es mejor ser pragmático. Mientras el sistema funcione, la persona al cargo de la jefatura del estado cumpla con su función y nos vaya bien, no veo necesidad de cambiar dicho régimen. Ahora bien, el jefe del estado, se lo tiene que ganar, o lo debe merecer; y además, debe cumplir con su cometido.

Y ahí los gestos vuelven a ser importantes. Y también la transparencia en la gestión. Saber cuánto cuesta, a qué se destina el dinero público dedicado a la jefatura del Estado (aunque también la de otros departamentos públicos) mejoraría la salud democrática de nuestro país y de la sociedad, que como se demuestra cada cierto tiempo, no está tan ávida de programas rosa como quieren dar a entender algunos medios y programadores de televisión, ni es tan pasota respecto de la política y de los problemas a los que debe enfrentarse, sean del día a día o más trascendentales.

Que las princesas, infantes y gente de su rancio abolengo nazcan en clínicas privadas entre algodones, aseguren sus cordones umbilicales con derecho preferente y exclusivo de uso, exhiban sus tropecientos modelos de coches blindados en competencia con la familia muñoz-zaldívar, frecuenten los colegios de pago más exclusivos, adquieran bienes en las zonas más selectas teniendo como tienen el problema de la vivienda resuelto por el Patrimonio del Estado, disfruten de condiciones favorables en determinadas concesiones y negocios empresariales, utilicen, en definitiva la información privilegiada para su provecho exclusivo y no para el bien común, puede pertenecer a su esfera privada, no pública, al margen de la función pública que se les encomienda; pero sus asesores de imagen, como poco, harían bien en cuidar, sino en aconsejarles, un rumbo diferente.

Y si su decisión les invita a seguir por el mismo camino, la profesión periodística no les debería rendir pleitesía. Los besamanos están muy bien en una recepción oficial, pero están reñidos con la ética periodística y con el deber de informar, y con su función última; el derecho de los ciudadanos y sus representantes a poder controlar en última instancia de forma efectiva cualquier utilización arbitraria del poder público, con independencia del linaje de la persona que haga uso del mismo. Y no propugno con ello un acoso mal entendido de periodistas mileuristas a la caza del coche monárquico blindado, cual simulación a la Diana nacional.

Cualquier persona (aunque sea monarca) tiene derecho a su vida privada y a vivirla como le plazca. No creo que debamos convertir nuestra Hispania en un mercado anglosajón cualquiera, por muy anglificados que vivamos, transformando la plaza pública informativa en un lugar para airear corazones, vientres, excrementos, despojos y miserias infames, por muy real y noble que sea la sangre que los corroe.

Ojalá los programadores de televisión, productoras, editores y accionistas de dichas compañías mass media no entren en dicha senda de tortuosos vericuetos. Mucho me temo que no sea ése su criterio, ante la cotización al alza de cualquier tipo de carnaza y de basura, y ante los limitados efectos que provoca la decisión personal de apagar el aparato receptor o de pasar página al periódico.

Pero sí al menos, sería deseable exigirles defender con valentía los valores y la ética periodística, sin importar la sangre, los apellidos o el linaje del sujeto de la información. Se cometería un grave error, imperdonable para el desarrollo de nuestra sociedad, que debe considerar superado un inexistente dilema sobre el derecho innegable e inherente de esa familia a la vida privada real.

Ahora que por designio papal se ha eliminado el limbo de un plumazo, otras instituciones de tradición medieval deberían seguir el mismo camino, abandonando el limbo informativo que no les pertenece.

Ciutadans d'Alacant

Acabo de leer en un periódico digital que Ciutadans ha decidido presentar candidaturas fuera de Catalunya, en concreto en Salamanca y en Alicante, en las próximas elecciones municipales.

Me alegro de esta iniciativa porque puede ser demostrativa de sus auténticos deseos y aspiraciones. Siempre creí que la irrupción de este partido en la esfera política catalana traería un necesario aire fresco a las rígidas instituciones nacionalistas catalanas y abriría sobremanera la representatividad del Parlamento a sectores que creían no sentirse bien representados en el Parlament. Era más cauto, sin embargo, en torno a las auténticas aspiraciones de dicha formación política.

Como digo, la presentación de Ciutadans fuera de Catalunya va a ser una auténtica prueba de fuego, sobre todo su presentación en Alicante/Alacant.

Uno de los puntos centrales en los que se basó su campaña catalana (striptease aparte) fue la constante defensa del BILINGÜISMO, el derecho a expresarse en cualquiera de las lenguas oficiales y el cese de las 'persecuciones' por motivos lingüísticos a una parte de la sociedad.

Espero con atención, que defiendan con el mismo ahínco esta situación en Alicante/Alacant, en cuya ciudad no son los castellano parlantes los que pueden sentirse discriminados, sino precisamente los valenciano parlantes.

De no ser así, se desenmascararán ellos solitos, y pondrán de manifiesto que su pretendido 'bilingüismo' era solo una marca para defender de nuevo el 'spanish only' en Cataluña (y ahora en el resto del Estado español). Ojalá me equivoque.

El Jueves en la Casa Real

El Jueves en la Casa Real

 

Si un país se midiera por niveles de hipocresía, España estaría en los puestos más altos de la lista.

 

Parece que ahora toca hablar de la famosa portada secuestrada de El Jueves, escribir deleitándose en la zafiedad y el mal gusto al que tiene acostumbrado esa revista tan venida a menos, que el juez Del Olmo ha revenido a golpe de secuestro. Ahora vamos a ver a todos aquellos que antaño atizaban el palo cómo enseñan su zanahoria, y aparecerán comentaristas por doquier ensalzando las bonanzas de la monarquía y la indignidad de la publicación, por obscena, que no por falsa, olvidando los pingües beneficios que les había reportado una crítica constante al proceder de la real casa durante los mesesp asados. Se ha abierto la veda, y es como si, de repente, la ‘autocensura’ autoimpuesta por los autores de los periódicos hubiera dado un giro de ciento ochenta grados, y se hubiera impuesto la contraseña del ‘vale todo’. ‘Malos tiempos’ esperan a los monarcas, acostumbrados a una vida placentera y algo tediosa, que van a tener que soportar estar en el ‘candelabro’ noticiero; y eso comporta que cualquiera puede ultrapasarse en sus comentarios, en sus apreciaciones, en sus puntos de vista, en sus perspectivas. Demasiado riesgo para una realidad autoimpuesta sobre la real vida de la familia más real.

 

A los de Telecinco mejor echarles de comer aparte. Mientras critican lo soez del dibujo, siguen en el programa enseñando los pechos operados de la amante del padre cojo de aquél torero famoso por llenar plazas de mujeres mientras su apoderado se lo trincaba en los hoteles. Se escandalizan por el mal gusto de la portada, mientras vomitan a caudal lleno falsedades, mentiras, injurias, calumnias y sinvergonzonerías sobre personajes, personajillos y famosotes del tres al cuarto. Se escandalizan del dibujo, pero no se escandalizan del contenido de los bocadillos, ni comentan la populista y electoralista medida del gobierno, que sale de rositas tras la crítica, a pesar de ser uno de sus objetos, que no el principal claro. Puritita hipocresía.

 

Lo importante de todo esto es que, probablemente, ha llegado el momento de replantearse, de nuevo, el régimen jurídico y legal que asienta y reafirma la monarquía española. Los jefes de Estado se merecen un respeto, todo el respeto, no sólo por la posición que ocupan en el escalafón público, sino por su condición de personas, pero de ahí a que deba consentírseles cualquier tipo de fechorías hay un trecho abismal. La institución monárquica, por representar la Jefatura del Estado, merece ser objeto de protección y de respeto, empezando por los propios miembros que ostentan el cargo. La impunidad total garantizada constitucional y penalmente no puede verse sino como manifestación de un privilegio desfasado, ñoño y anticuado y que merecería ser objeto de revisión, por mucho que las repúblicas modernas hayan adoptado un principio similar para proteger a sus mandatarios.

 

Y la polémica aparece en un momento en el que desde la propia casa real se aconsejaba la posible revisión del texto constitucional en referencia al tratamiento paritario de los sexos frente a la sucesión a la corona. No estaría de más que, puestos a garantizar la igualdad sexual en el acceso a la jefatura del Estado, argumento manejado para justificar, de forma natural, la ascensión al trono principesco de una plebeya, con un pasado muy criticado, que no criticable, por los monárquicos de toda la vida, aquél se trasladara también a la revisión de dichos privilegios, que no pueden tener cabida en un Estado que se precie de ser democrático y de derecho, lo de social mejor ni mentarlo.

 

El presidente del Gobierno tiene en sus manos dar un golpe de efecto, mayor que el 'regalar' 2.500 euros por hijo para fomentar la natalidad, que sólo puede convencer a aquellos que no son conscientes de lo que ‘cuesta’ hoy en día tener un hijo, aunque electoralmente puede salir rentable en el cupo de las embarazadas y respectivas parejas, y anunciar una reforma serena del régimen jurídico de nuestra monarquía parlamentaria, actualizandola a las exigencias del siglo XXI y conforme a la voluntad popular.

 

Claro que, una medida más valiente sería actuar de forma más severa contra la impune actividad de aquellos que tienen un micrófono, una capacidad de difusión y una audiencia para desprestigiar, insultar, menospreciar o vilipendiar a todo mortal e incluso a cualquier fallecido que se ponga por delante.

 

Por su parte, bien haría la Corte en retomar las tradiciones rancias, quedando a tomar el té a las cinco, el jueves, en la casa real. Porque como dice el brocardo, a cada uno, lo suyo.

España se tambalea


Las retransmisiones deportivas por televisión ya no son lo que eran.

Las nuevas 'exigencias sociológicas' demandan una nueva forma de retransmisión. Atrás quedaron las solemnes palabras de Matías Prats, los monólogos somnolientos de De la Casa, y los comentarios madridista-patrioteros de Michel.

Ahora se lleva más el deporte-espectáculo, y eso tiene que afectar también a los presentadores, imprimirles carácter; tienen que ser unos showman (que lo sean es otro cantar) y lo que importa es su imagen de impacto (y por impactar que no quede).

Y así hemos convertido el deporte en un putiferio, con cheerleaders que no enseñan las tetas (todavía) por ser originarias de USA, y gente que arrima su lengua al micrófono cual experta de anuncios por palabras. Hay que mostrarse pasota, desenfrenado, dicharachero y casi siempre 'payaso' (con mis respetos hacia esa profesión ahora tan desubicada e invadida por aficionados).

Lo que no entiendo es cómo la renovación de TVE apostando por la calidad no ha llevado a sus directivos a fichar al mayor exponente de nuestra esencia futbolística, a mi entrañable amigo Manolo (un saludo), para animar con sus bombazos y gritos los soporíferos encuentros que parece ser despliega nuestro buque insignia nacional (banderas aparte, señor García Escudero): la pundonorosa selección ESPAÑOLA de fútbol. ¿Por qué durante la etapa del PP, no se llamaba la selección del Estado, señor García Escudero? ¿querían hacer nacionalismo barato con ella para esconder sus fracasos en la gestión de gobierno?

Con el declive de la garra de nuestra selección, ahora que nos hemos enterado de que algunos toreros son maricones, y constatando que un pasodoble bien bailado no es sabido apreciar por nuestros conciudadanos europeos, hay que repensar nuestra política de Estado, reafirmarnos en nuestra 'identidad' y replantear la estrategia de alianzas internacionales. El declive de nuestra 'tradición cultural secular' instigado por masones, judíos, independentistas y comunistas que acechan contra España, como si ésta fuera el toro de Tordesillas, debe frenarse con la reafirmación de nuestra identidad patria, con el regreso a nuestros valores perennes y con la actuación decidida de los medios de comunicación en la recuperación de la pasión y furia españolas.

Si no se actúa con celeridad, esto no se arregla ni colocando una periodista en la jefatura del Estado.

Internet killed the journalist star

Internet ha matado a los periódicos tradicionales, así como a los 'informativos televisivos', de la misma forma que el vídeo mató a la estrella de la radio.
Quien quiere información hoy en día no acude a los periódicos 'de toda la vida', sino que recurre a internet. Y tampoco ve a Matías Prats, no vaya a ser que le convenza de abrir una cuenta nómina en un banco virtual.
Internet ha dispersado y globalizado las noticias, cualquiera puede ser fuente de información, y el periodista debe reciclarse a marchas forzadas, igual que tendrán que hacerlo las tiradas 'en papel' de los periódicos. Si así lo hicieran contribuirían más a frenar el cambio climático que con grandes titulares a cuatro columnas y en doce tintas en la portada.
Por eso, los 'periodistas de información' han comenzado a 'reciclarse' y han encontrado en el amarillismo una buena fuente de inspiración, porque, al final, la cuenta de resultados es lo que importa.
Temblad, carniceros y charcuteros, que el gremio periodista va a por vosotros.....

Especies en vías de extinción

Por fin los medios de comunicación hacen justicia a Maruja 'chiribitas' que un día pudo convertirse en reina de España (Marujita dixit), pero que tuvo que conformarse con posar con animales en peligro de extinción, aunque en ese caso los guantes de látex los usara el verraco, mayormente. Su posición junto a Sofia en el post de hoy de El Mundo dignifica a una 'gran dama de la canción' y del chanchullismo periodístico, aunque no sé si su ubicación tras el santificable 'JuanPabloSegundo te quiere todo el mundo', puede sentar mal a otras 'amiguísimas' de Maru, llámense Carmen o Sara. Adivino llamadas a la redacción de El Mundo por este motivo. Tú sabrás donde te metes, Albéniz, pero el mundo esta lleno de envidiosos y envidiosillas.

Las paradojas de la vida llevan a retratos insólitos. Si la foto del 'peluche caliente' en peligro de extinción es inolvidable, por peligrosa para la estabilidad de la monarquía, la del consorte con la pieza de caza ya extinguida y todavía con la sangre caliente y ebria no tendría precio en el mercado. Esa sí sería una foto peligrosa, aunque probablemente más para el que se atreviera a publicarla. De eso El Mundo sabe un rato, y aquí no hay solo envidias.

Por cierto, ¿qué pensarán nuestros amigos neocon del hecho de que el país comunista por excelencia en la actualidad, aplique sus técnicas de mercado para comerciar con la salvación de una especie en peligro de extinción? Habrá mil teorías justificativas y algunas con contenidos didácticos, pero los neocón, sus seguidores y practicantes están convirtiendo el mundo en una puritita foto estampa de a 6 euros, en la que todo el mundo tiene derecho a fotografiarse con especies en vías extinción, incluidos los osos panda.

Los 'programas bodrio' en la tele

Acabo de pasarme por el blog del señor Albéniz en www.elmundo.es. Lo dedica hoy a un programa que al parecer estrenó Santiago Segura en la Sexta.

Lo malo de sus comentarios en un día como hoy en los que existe unanimidad ( y es difícil que no la hubiera, a la vista de los epítetos que se le dedican al Segura, y seguramente a los que muchos otros se guardan) es que no se genera polémica.

Y la falta de polémica en la actualidad es muy mala para el periodismo. Los periodistas se han acostumbrado (¿estará en sus manuales de estilo?) a considerar como objetivo de su trabajo no sólo el provocar impacto (?) -una noticia es impactante o no es noticia-; sino además, y fundamentalmente, generar polémica. Una noticia que no genera polémica, ...pues no es una noticia simplemente (lo de informar pasó a los anales de la historia).

Así que, vistas así las cosas, su comentario de hoy habría sido fácilmente prescindible. Claro que, visto desde otra perspectiva, igual le hace un claro favor a Segura y sus frikis -¿ha escrito el blog por eso?-, porque de otro modo muchos de los que leemos dicho blog ni nos habríamos enterado de que existe un programa (aunque sea malo, o precisamente por eso) 'conducido' por ese señor.

Sería chocante pensar que, en el fondo, el blog del mundo responde a una campaña de publicidad del señor Torrente (uy no, Segura, que es el que no lleva agua). Habla mal de mi, aunque sea mal, pero habla de mi. Hay tantos programas malos y muchos más malísimos de los que por suerte no llegamos ni a enterarnos,  que ¿por qué deberíamos fijarnos precisamente en ese?. Por suerte las telelocales sólo emiten en un espacio geográfico reducido.

El regusto por rescatar, destacar y enaltecer lo cutre, lo barriobajero, y por 'noticiar' las pifias, las meteduras de pata, los bodrios, y lo detestable (regusto en el que a mi gusto, hoy, señor Albéniz, usted también cae) se ha puesto de moda en nuestras teles para rellenar horario hasta el punto de que gracias a dichos programas (repetidos hasta la saciedad en todas las cadenas) conocemos a infames personajes y a otros personajillos que no merecen ser pronunciados de nuevo ni deberían formar parte de nuestro actual imaginario colectivo.

Lo dicho, yo que usted, el blog de hoy lo habría dedicado a 'me llamo earl'. Que haya una serie buena en la tele (aunque el horario baile más que si estuviera los lunes en tve1) sí debería ser noticia y objeto de comentario, y no que estrenen OTRO programa bodrio de gracietas, frikis y chistes inexistentes.

En otras palabras, que la sexta seguirá siendo la sexta, esto es, ... la última (de momento), con permiso de canal 9 o tv 7.

Y pensar como mileurista la pasta que le deben pagar al Torrente del Segura por no llevar ni una gota de agua fresca a la tele...


La frontera de la libertad de expresión es de chiste

A vueltas con el revuelo originado por el 'secuestro' de la revista El Jueves, y los coletazos que suelta esta mañana, me he puesto a pensar que sería bueno que la Fiscalía General del Estado elaborara una guía, a modo de Edición Especial de El Jueves, sobre los límites que no pueden ultrapasarse en la protección del bien jurídico monárquico, porque me surgen un sinfín de dudas metódicas y de principio sobre las que no encuentro una solución clara:

- ¿Se pueden contar chistes de Lepe sobre fulanas y funambulistas?

- ¿Qué es injuriante: follar, dar por atrás, o hablar mientras se copula? ¿o sólo lo es hacer un mal boceto, 'sin mala intención' y con una mala caricatura de la combinación de esos tres actos?

- ¿Se puede decir en una retransmisión ciclista, 'coronar la montaña' o supone un claro desprestigio? Y de resultar positiva la respuesta a quién, ¿a la corona o a la montaña?

-¿Se puede visitar El Jueves la Casa Real? o ¿Puede visitar la Casa Real El Jueves?

- ¿Van a iniciarse actuaciones contra todos los medios de comunicación que han alentado la noticia? ¿También comete injuria el que publica la portada en cabecera de sus medios de comunicación aunque sean cibernéticos?

-¿Habrá un registro público de solicitudes para construir las prisiones que van a hacer falta para meter a la cárcel a todos los que han cometido estos días el tipo penal del artículo 490.3 del Código Penal?

- ¿De qué color son las maletas que tendrán preparadas en Zarzuela 'por si las moscas'?

-¿Servirá este revuelo para que los medios de comunicación se replanteen su 'ética periodística' o, todo lo contrario, empeorará las líneas editoriales y aumentarán las noticias y programas bazofia?

(esta última pregunta, inmediatamente después de planteármela, la he podido contestar sin mayor dificultad, por lo que bien podría quedar eliminada).

Del evidente mal gusto de la revista El Jueves y de su 'imparcialidad' no tengo duda alguna. La sátira y el mal gusto no siempre tienen que ir unidas de la mano... salvo que el ingenio falte y se necesite cerrar la edición el martes para salir el miércoles.  Si Quevedo alzara la vista.....

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